¿Cuándo?

Son muchas las veces y las distintas personas que me han hecho esta pregunta durante los diez largos y complicados meses que ha durado la corrección de Louise: ¿pero, vas a seguir corrigiendo el libro? así no vas a terminarlo nunca. La amenaza de lo indefinido asusta. Pero… cuando uno sabe lo qué quiere y cómo lo quiere, esa duda no existe, solo el deseo y el afán por llegar a tal punto. Un punto en el que sin duda tarde o temprano me hallo, como ahora.

 

Por Ander García Martinez

 

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¿Qué haces ahora?

Juan y Pedro iban paseando por la Rambla de Cataluña…

—Bueno Juan, cuéntame algo ¿Qué tal las clases de piano?

—¡Ah! muy bien, pero ahora estoy haciendo diseño gráfico ¿no te lo había dicho? Me di cuenta que se me da mejor, aunque el solfeo también me gusta mucho, igual el año que viene lo retomo porque la verdad que amo la música, bueno, eso tú ya lo sabes.

—Ya…

—Y luego también estoy haciendo un curso de cocina on-line…

—¿Cuándo empiezas?

—Bueno… todavía no me he apuntado, pero lo voy hacer, ayer se me ocurrió una receta buenísima.

—De cocina… ajá… pero si el mes pasado me dijiste que ibas a hacer un curso on-line, pero de maquetación de libros.

—Si si, también estoy con lo de los libros, me encanta la literatura y estoy pensando que un día de estos voy a escribir un libro, se me ocurren un montón de historias.

—Escribir un libr…

—¡Buá! mira, mira  esa moto ¡que guapa! algún día, con lo que gane con el libro, cuando lo escriba, me compraré una igual. Y te llevaré a esos festivales de música que tanto te gustan o mejor, haremos una escapada por la ruta 69, siempre he soñado con hacerla, ¡eh! qué te parece. Bueno qué tal me ves, se me ve bien no, yo a ti te veo genial, dónde te has comprado esas gafas, oye yo tengo hambre y tú… ¿qué piensas?

—Bueno, pues pienso que, una de las reglas fundamentales para alcanzar un sueño, es que tienes que ser capaz de mantener la concentración en un mismo punto durante años.

—¿Eh?…

 

 

Por Ander García Martinez.

 

 

 

 

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La música

Las delgadas lineas. Me encanta la música. Su poder de hacerte flotar entre el sonido, de llevarte a lugares donde nunca habías estado. De abrir ventanas dejando entrar una brisa con aroma a ropa limpia en tu interior. Pero cuidado… Hay líneas tan finas como invisibles que separan dos mundos muy distintos. Sabes esas personas que van todo el día con unos cascos de música por la calle. Que llegan a casa, se meten en su cuarto y lo primero que hacen es poner la música a todo volumen. Que la música, sea cual sea, les acompaña doce horas al día como si no pudieran vivir sin ella. Mi querido amigo, la música es para disfrutar de ella, no para dejar de escucharte. Y cuando te escuchas… perdona… parece que suena una dulce melodía… ¿la oyes?

 

Por Ander Garcia Martinez

 

 

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Dale a “me gusta” ¡corre!

Estaba revisando los avisos del marcador de “likes” y visitas, y de pronto, me encuentro con que un seguidor desconocido había clicado “me gusta” en veinte de mis entradas. Pensé… qué entusiasmo. Pero si usted, el que está detrás de este gesto múltiple, está ahora leyendo esta entrada, que lo dudo. Lamento decirle que todo su esfuerzo es absolutamente en vano, ya que esta plataforma, este mundo interactivo, de cara a quienes lo han creado puede que usted sea un gran adepto. Pero si nos referimos a usted personalmente, es una lástima comunicarle que teniendo la oportunidad, de enriquecerse, documentarse, conocer, sentir, aprender, emocionarse y disfrutar entre un sin fin de sentimientos más, usted está consiguiendo con su táctica desesperada un resultado igual o mayor a lo que encuentre después de esta última palabra.

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