Esperanza

Un hombre

esperando sentado

mirando al cielo…

no puede llamarse esperanza

se ha de llamar por su nombre;

Resignación.

Por Ander García Martinez

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Dulce condena…

         Siempre de techo en techo, ajeno a mi, buscando otro cielo.

Solsticio temporal, estancia de alquiler, destino inquieto.

Con la mente encendida y los pasos que voy dejando ardiendo.

Insuficiente hemisferio el que dejo tras de mi…

sabiendo que se me quedará pequeño el universo que este por venir.

Deambulando como un vagabundo que ya no sabe donde pedir,

a cuestas con todo el amor del mundo.

A donde voy? de donde vengo? solo conozco un verbo; vivir.

Ni armadura, ni caballo, ni gitano, ni payo

todo lo que tengo es lo que oigo cuando callo.

Ni bando ni bandera, solo una luz en el pecho que sueña con su propia estela.

Ni gorro, ni bombin, ni carro, ni fragata…

solo lineas en el aire y mentiras que se apartan.

No hay día, año ni mes, mi horario es un puñado de dígitos que no se pueden leer.

Dirección abstracta, la comodidad escapa, seguiré volando con mi raída capa.

Sabiendo tristemente que seguir significa estar sin ti, seas quien seas.

Un alma condenada a la libertad, es todo lo que me queda.

soy lagrimas de seda donde el planeta llora, una estrella que sueña con bajar a la tierra

se me olvido caminar de tanto volar

Ni partida ni llegada solo movimiento, resido en la nada.

Bendición o desdicha?

Maldición! si el camino se para. Nací para seguir!

porque quieto… significa dejar de sentir.

Por Ander García Martinez

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Volver

                                                                                                                       Volver

     Rompe las cotas de la intimidad que esconden lo desconocido. Que esconden lo que las mentes no han pensado, ni las bocas han dicho. Información sacada de un pálpito que balbucea verdades. Verdades que caen por su sincero peso dejándose conocer. Vuelvo a sentir como se rompen las cadenas que sujetan al titan, a un titan que ha cambiado de aspecto desde la última vez que salió de mi cuerpo. Vuelvo a ser victima de la intensidad que exige su espacio. A confiar en el viento. Sin miedo a perderme, sin miedo al que dirán sin saber lo que dicen, sin vallas de seguridad inútiles. Curvas de vértigo imposibles de entender. Formulas imposibles de mezclar ni medir listas para bañar lo inexplicable. Vuelvo a moldear la oscuridad con las manos, sacándole perfiles de luz que jamás pensaron volver a respirar. Vuelvo a sentirme por encima del mundo para bajar y penetrar hasta en el ser mas ínfimo y hacerle soñar en un mañana con mas flores. Maremotos vibrantes que te azotan la frente, esperando a que llegue una ola mas fuerte que vuelva arrasar con todo. Vuelvo a sentir la esperanza haciéndose un hueco entre lo imposible. Esclavo de los latigazos del futuro! vuelvo a estar fuera de mi para ver todo interior. Estrepitoso sentimiento que lo cambia todo. Una bomba humilde deseosa de besar infinitos. Donde volar es un tramite, donde me vuelvo a abandonar para encontrarme con lo que seré. Cuanto placer pensando en tu mirada al leerme, mi razón de ser. Si es que a tanto se me permite. Vuelvo a las ordenes de la luz del alma, aquello que solo sale con la condición de derramarse. A sentir que todo lo que te diga sera insuficiente y que se solucionara en la siguiente frase en el próximo segundo que este por venir. Y cuando llegan las palabras desde el otro lado del universo tampoco son suficientes porque quieren tocarte. Vuelvo a la intimidad que se desnuda impaciente. Vuelvo a la condena y al placer de donde no se puede escapar ni volver. Vuelvo a abrazarlo, es inconfundible, tiene todas las formas y una única a la vez. Es como perder tu pasado y que una luz te haga volver a nacer…

 

Por Ander García Martinez

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Louise 2

Louise 2

Louise siempre dejaba que los demás tuvieran la última palabra. Nunca pedía ni siquiera lo que le correspondía. Cuando otros se aprovechaban de las situaciones el siempre se apartaba para que lo tuvieran mas fácil. Louise era tierno incluso con sus enemigos y les concedía la victoría para que se sintieran satisfechos. Louise siempre decía la verdad aunque esta pudiera jugarle una mala pasada. Louise nunca miraba por si mismo, solo le importaba el placer ajeno.  Pero había un protagonismo que no podía evitar porque con sus actos, todos…

siempre terminaban pensando en Louise. 

Por Ander García Martinez

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